INCENDIO DE IQUIQUE, 7 DE OCTUBRE DE 1875



EI mismo año de ser elevada al rango de capital, como si alguien hubiese tenido interés en sellar con marca de fuego el acontecimiento, se declaró el 7 de Octubre un voraz incendio que consumió en brevísimo tiempo veinticinco manzanas, que si bien en esa época no tenían la “cuadratura“ reglamentaria, fue una catástrofe que perjudicó notablemente Iquique, el cual se reponía de los desperfectos que le ocasionó otro acontecimiento igual, ocurrido en 1873 y que devoró la iglesia matriz. 

("La Ciudad de Iquique“, Francisco Javier Ovalle, 1908)


El 7 de octubre de 1875 un incendio iniciado a las dos de la madrugada en el Club Alemán destruyó en menos de cuatro horas, más de veinticuatro manzanas, consumiendo la principal y más rica zona de la ciudad. Fueron arrasadas por las llamas la casa municipal, la subprefectura, el teatro, los bancos, todas las imprentas de la ciudad, los clubes Nacional y Alemán, todos los grandes hoteles y establecimientos mercantiles, la estación de ferrocarriles y todas las compañías de bomberos.

En noviembre, el Concejo Municipal dictó una serie de medidas para evitar nuevos incendios. Entre otras disposiciones se prohibió depositar en los almacenes del comercio situados dentro de los límites de la ciudad azufre ensacado o en barriles; ron de quemar y en general licores espirituosos contenidos en barriles o en pipas, kerosene en cajones o en latas, pólvora de cualquier tipo y cohetes de la China. En el término de treinta días los tenedores de estos productos debían trasladar esos productos a sitios destinados a recibirlos en los suburbios. 

("El Puerto de Iquique en Tiempos de la Administración Peruana", Revista de Historia, Vol.36, ago. 2003, Instituto de Historia, Pontificia Universidad Católica de Chile, Carlos Donoso Rojas, www.scielo.cl)